En un mundo dominado por pantallas, aplicaciones y experiencias digitales inmersivas, los juegos de mesa clásicos —como el ajedrez, el Monopoly, el Scrabble o el parchís— parecen, a primera vista, reliquias de una era analógica. Sin embargo, estos juegos no solo persisten, sino que siguen siendo relevantes, adaptándose y coexistiendo con el auge digital. ¿Cómo logran los juegos de mesa tradicionales mantenerse vigentes en la era de los videojuegos y las plataformas en línea? Este artículo explora las razones detrás de su resistencia, su evolución y su lugar en un mundo cada vez más conectado.
